¿Qué es la soldadura MIG?
La soldadura MIG es un proceso de soldadura por arco que utiliza un carrete de alambre sólido que se alimenta automáticamente a través de la antorcha, protegido por un gas inerte o una mezcla de gases.
El alambre más utilizado en este proceso es el ER70S-6 (conocido comúnmente como "70S6"), que según la nomenclatura AWS corresponde a una resistencia de referencia de 70,000 libras por pulgada cuadrada. Este alambre suele encontrarse en presentaciones de 1, 5 y 15 kilos, en tres diámetros: 0.030, 0.035 y 0.045 pulgadas. El diámetro 0.045 es el más recomendable para estructuras, ya que al ser el microalambre más grueso deposita mayor cantidad de material en el charco de soldadura y logra mayor penetración en la pieza frente a los otros dos diámetros.
Este microalambre está hecho principalmente de manganeso y silicio, elementos que funcionan como desoxidantes y permiten soldar superficies con óxido ligero o piezas ligeramente sucias.
Gas de protección para MIG
La soldadura MIG requiere gas protector externo. Los más usados son:
• CO2 puro
• Mezcla (CO2 + argón)
• Trimezcla (CO2 + argón + helio)
Desde la experiencia de nuestros especialistas en Gama Consumibles, para soldar con microalambre se recomienda CO2 puro, ya que no produce salpicaduras, aunque deja un cordón ligeramente abultado. Al usar una mezcla con argón, al ser un gas más caliente, se requiere mayor velocidad de soldadura, porque su temperatura puede provocar deformación o incluso perforación del material, además de dejar un cordón más abultado.
Ventajas del MIG
• No se requiere gran experiencia previa; es un proceso manualmente fácil de aprender.
• Produce cordones muy limpios, con muy poca o nula escoria.
Desventajas del MIG
• El área de trabajo debe estar completamente protegida de corrientes de aire, ya que estas dispersan el gas de protección y comprometen la calidad de la soldadura.
Usos comunes del MIG
• Herrería
• Fabricación de muebles metálicos
• Reparación de carrocerías automotrices
Aunque el MIG puede usarse en acero al carbón, acero inoxidable y aluminio, el proceso y la máquina necesarios cambian según el material. En acero inoxidable y acero al carbón el alambre es considerablemente más duro que el de aluminio. Para soldar aluminio se requiere una antorcha o máquina especial, prestando especial atención al amperaje, ya que este material absorbe mucho calor; además, se utiliza argón puro al 100% como gas protector.